HERIDAS POR ARMA DE FUEGO:
Todas las heridas por arma de fuego al abdomen requieren exploración quirúrgica del abdomen (laparotomía exploradora), debido a la complejidad de trayecto de las balas y la alta probabilidad de lesión de múltiples estructuras abdominales.
HERIDAS POR ARMA BLANCA:
Aquí el manejo puede ser individualizado. Si ha ocurrido una penetración evidente (con protrusión de vísceras o salida de sus contenidos por la herida o hacia la cavidad que engloba los órganos abdominales, (cavidad peritoneal), laparotomía exploradora es la regla. Así como también en el caso de inestabilidad hemodinámica (presión arterial baja en presencia de sangrado activo o que no responde a tratamiento con fluidos intravenosos)
Si por el contrario no hay evidencia de lo anterior, una correcta valoración clínica de la integridad de la pared abdominal es suficiente para descartar daños a órganos abdominales y se puede suturar la herida con confianza. En caso de que el examen clínico no sea lo suficientemente claro, puede realizarse estudios de imagen ultrasonido/tomografía para corroborar el diagnostico.
TRAUMA ABDOMINAL CERRADO:
En este caso, hay una historia clara de contusión al abdomen pero no hay herida evidente sobre la piel, pero aun así puede haber daño de alguna estructura abdominal. En este caso el cirujano valorara el abdomen y el estado general del paciente en búsqueda de algún signo de irritación, perforación o sangrado que requieran corrección quirúrgica inmediata, para ello puede apoyarse en estudios como el ultrasonido si la situación es critica, por su rapidez papa orientar hacia el diagnostico o la tomografía axial computarizada si la condición general del paciente es mas estable.
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